Gilberto Jesús Mendoza: “El boxeo de hoy sobrevalora la derrota”

Gilberto Jesús Mendoza, presidente AMB
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El reelecto presidente de la AMB repasa su carrera, explica los planes de modernización y analiza la situación del pugilismo en Venezuela

La pasión de Gilberto Jesús Mendoza (Barquisimeto, 25 diciembre 1970) por el boxeo le viene de muy niño, de cuando su padre, el legendario Gilberto Mendoza, lo llevaba de la mano por los pasillos del antiguo hotel Maracay para presenciar los entrenamientos y las veladas que organizaba la Asociación Mundial de Boxeo, de la que hace poco fue reelegido para el período 2020-2025. Como el general Aureliano Buendía, que jamás pudo olvidar la remota tarde cuando su padre lo llevó a conocer el hielo, Gilberto Jesús Mendoza también tiene cincelado en la memoria las primeras imágenes de este antiguo arte de caminar el ring, eludir golpes y pegar sin ser golpeado.

La mirada serena de Kid Pambelé

Tenía como cuatro o cinco años, cuando padre e hijo recorrían el largo pasillo del hotel Maracay rumbo al pesaje, que antes se hacía el mismo día de la refriega. De repente, en medio del atronador silencio, apareció por el mismo corredor la temible figura del colombiano Antonio Cervante “Kid Pambelé”, por entonces imbatible campeón del peso wélter junior de la AMB. “Tengo clavada todavía la mirada de Pambelé. Salió junto a su contrincante para el pesaje, tal vez era el panameño Pedro Adigue Junior. El colombiano veía fíjamente a su rival sin imposturas. Era una mirada serena, limpia, cargada de una pasmosa naturalidad que nunca he podido olvidar”, rebobina Gilberto Jesús, quien desde ese día volvió una y otra vez a los cuadriláteros, pese a la resistencia de su padre.

También subyace en su memoria el recuerdo de la memorable primera batalla entre el zuliano Betulio González y el mexicano Miguel Canto en Maracaibo. Una pelea de otro tiempo en la que se dejaba la piel en el ring. Betulio y Canto intercambiaron puñetazos durante 15 trepidantes asaltos, que otorgaron al de Santa Bárbara por decisión dividida, el título de Campeón Mundial Mosca. “Al otro día fui con mi padre al hotel donde se alojaba Canto, para saludarlo, y la cara del mexicano era una cosa deforme. Allí supe lo duro que era este deporte”.

Escuela de maestros

Cuando tenía 14 o 15 años, el boxeo formaba parte de su cotidianidad. Su padre ya era el respetado presidente de la Asociación Mundial de Boxeo, cuya sede estaba en Maracay, y Gilberto Jesús comenzó, sin saberlo entonces, su educación con sabios de la fistiana. Guanteaba con cuanto campeón entrenaba en el gimnasio del profesor Héctor Criollo. Cuando no hacía rounds de sombra con Betulio González o el puertorriqueño Wilfredo Gómez, estaba al lado de Criollo aprendiendo los secretos del cuadrilátero. “Me acerqué al gimnasio para ponerme en forma, porque tenía unos kilos de más, y terminé compartiendo con maestros de maestros como Criollo, Ismael Salas o Ramiro Machado, quienes hicieron escuela en el boxeo mundial”. 

Se formó en el gimnasio de Héctor Criollo

Vocación por el ring

Más por compromiso familiar que por verdadera vocación, cumplió el sueño de su padre de graduarse de Ingeniero. Se apartó del boxeo y sacó el título de Informática en la Universidad Tecnológica del Centro, en Maracay. Y al poco tiempo era flamante subgerente de despacho de Ron Santa Teresa en La Victoria, donde pudo haber hecho carrera. “Ellos estaban poniendo en práctica un sistema de ventas que automatizaba el trabajo manual que hacían unas 22 secretarias. Me tocó aplicar ese sistema y a las pocas semanas recibí el ascenso para encargarme de toda la distribución en el centro del país”.   

Pero el boxeo lo seguía persiguiendo a donde fuese. Los pugilistas de Caracas preferían llegar hasta su despacho en La Victoria en lugar de ir hasta la sede de la AMB en Maracay. Su oficina se convirtió en una sucursal oficiosa de la AMB, y pronto se dio cuenta de que la organización dirigida por su padre necesitaba modernizar el proceso a de recopilar y organizar los datos. Así que se despidió de Santa Teresa y a partir de 1995, comenzó a desarrollar un software para generar las clasificaciones de la entidad más antigua del boxeo profesional. 

Bandera educativa 

Desde entonces pasó lentamente por la recopilación de estadísticas hasta el cargo de Vicepresidente de la AMB. Se graduó de abogado en Panamá, y en 2015 tuvo que asumir la presidencia de la organización, cuando, a los 72 años, su padre renunció al cargo por quebrantos de salud. 

“Gilbertico”, como lo apodan sus amigos en el mundo del boxeo, fue electo por votación mayoritaria nuevo jerarca de la entidad, en la 94 convención de la AMB, celebrada en Panamá. “Fue un sentimiento encontrado tener que suceder a mi padre”, dijo aquel día de su elección, que lo tiene hoy como el único venezolano en ocupar la presidencia de un organismo mundial de deporte. 

En estos cinco años de mandato, recalca que una de sus principales banderas en la AMB ha sido la educación del personal técnico que participa en el deporte profesional. “La mayoría de los entrenadores no tienen una formación académica, aprendieron el oficio a los golpes, en el gimnasio. Así que creamos un programa de formación para certificar a los entrenadores, árbitros y el resto del personal técnico que vive de este deporte profesionalmente”, describe con orgullo. 

También resalta como uno de sus logros los puentes que ha tenido para acercar al boxeo profesional con el aficionado, mediante acuerdos con la Federación Internacional de Boxeo (IAAB) para organizar programas de entrenamiento y carteleras en las que pugilistas olímpicos como los venezolanos Gabriel Maestre o el medallista de plata en Río 2016, Yoel Finol, pueden soñar con ganar el oro olímpico y la diadema mundial de la AMB. 

“En febrero de este año organizamos un campamento en Medellín, donde participaron los mejores boxeadores del mundo clasificados a los Juegos Olímpicos de Tokio. El presidente de la federación colombiana me dijo que era la primera vez en la historia que una entidad profesional como la AMB se metía la mano en el bolsillo para  apoyar al boxeo aficionado”, señala el tercer venezolano en ocupar la presidencia de la AMB, luego de Fernando Mandry Galíndez (1977-1979) y su padre Gilberto Mendoza (1982-2015).

Estadísticas sabermétricas 

Para los próximos cinco años de mandato, asegura que el acento de la gestión estará puesto en dos nuevos frentes de batalla. El primero es conseguir que la AMB tengan más capacidad para organizar enventos. “Todos los organismos mundiales de boxeo dependen hoy de un externo, un promotor que solo vela por sus boxeadores y quiere armar combates de acuerdo a sus intereses económicos. Queremos crear una AMB con fines de lucro que pueda tener su agenda deportiva, que organice eventos para apoyar a los nuevos talentos desde la categoría juvenil, con transmisiones vía streaming”.  

Como especialista en Informática, también quiere dotar al boxeo de un novedoso sistema de estadísticas para evaluar y medir el rendimiento de los pugilistas, tal como ocurre en otros deportes profesionales, como en el beisbol en el que la sabermetría, cambió la manera de examinar el aporte ofensivo o defensivo de los peloteros. “Estamos elaborando con asesoría china un chip que irá en el guante de los boxeadores, el cual servirá para medir la cantidad de golpes que lanzan, los que pegan o fallan, la fuerza y la rapidez de esos puños. Es una iniciativa que enriquecerá la información de los combates con gráficos e infografías sobre las virtudes de los pugilistas”, vislumbra. 

Carteleras sin alma

La peste mundial del coronavirus también ha afectado al boxeo que se ha visto paralizado, aunque en Nicaragua y Corea del Sur, se han realizado un par de carteleras, pero sin la resonancia de las veladas que se celebran en Las Vegas, Los Ángeles o Nueva York, mecas de los principales enfrentamientos que tienen a Canelo Álvarez, Vasyl Lomachenko, Manny Pacquiao o Anthony Joshua como protagonistas. 

“Pelear sin público es uno de los grandes desafíos, porque los aficionados también son el alma de de este deporte. Nosotros ya elaboramos un protocolo sanitario para organizar las peleas y resguardar la salud de todos los que participen en los combates. Los boxeadores y todo el personal técnico debe realizarse las pruebas para descartar contagios por COVID-19”, adelanta sobre las medidas que se pondrán a prueba desde el 23 de junio, en la cartelera organizada por Top Rank, en la que se medirán Andrew Molones contra Joshua Fernández y Christopher Díaz ante Jason Sánchez. 

El más completo

No duda en elegir al mexicano Saúl “Canelo” Álvarez como el más completo, libra por libra, de todos los campeones mundiales. “Tiene juventud, inteligencia y carisma. Es un boxeador que conjuga el estilo aguerrido del pasado con la técnica depurada del presente. Además, es un modelo de atleta que vive una vida respetable, sin estridencias ni escándalos fuera del cuadrilátero”. 

Alaba el talento de Canelo

Admite que el negocio del boxeo, controlado por promotores y medios televisivos que siempre buscan el relumbrón de sus combates, ha hecho que se multiplique el número de campeones. Está consciente de que a diferencia del pasado, cuando los aficionados podían recitar de memoria los nombres de los monarcas en cada división, ahora todo se ha vuelto un galimatías en el que puede haber un supercampeón, un campeón, uno interino y hasta un campeón dorado. “Es una fórmula que a los aficionados tradicionales del boxeo les desagrada. Pero hay que ponerse del lado de los boxeadores. Un campeón interino puede conseguir mejores bolsas y recibe mayor atención de los medios. Con esto, la AMB solo busca apoyar a los boxeadores”, defiende este sistema que multiplica los títulos y las ganancias.

Considera que en medio de tantos intereses, donde en cada cartelera se pone en juego no solo las grandes bolsas sino el prestigio de los promotores, los boxeadores están más expuestos al fracaso. “En el boxeo de hoy se ha sobrevalorado la derrota. Antes, si perdían una pelea o un campeonato, tenían la oportunidad de volver a combatir y seguir con su carrera. Hoy, eso ha cambiado. Vemos que en algunos combates los boxeadores no arriesgan tanto, miden cuidadosamente lo que harán en cada asalto, porque si sufren una derrota fulminante pueden desaparecer del mapa de los promotores”. 

Carlos Cañizales sin contrincantes

La situación declinante del boxeo rentado en Venezuela ha sido atribuida, en parte , al vacío dejado por el cambio de sede de la AMB, que en 2007 se mudó de Maracay a ciudad de Panamá, en busca de expansión y ventajas económicas. Desde entonces la lista de campeones mundiales del país se ha reducido, y en la AMB solo figuran Carlos Cañizales (minimosca) y Mayerlin Rivas (supergallo).

Para el presidente de la entidad, el problema del declive boxeo rentado nacional tiene otras aristas. “La AMB no se ha alejado de Venezuela. Hemos seguido con el programa Nocaut a las Drogas, y organizado carteleras por títulos mundiales, como el Desafío en el gimnasio José María Vargas, donde respaldamos, además, el crecimiento del boxeo femenino, con la campeona mundial Mayerlin Rivas. El problema es la falta de promotores. Ya no están los Rafito Cedeño o Ramiro Machado. La empresa Júpiter ha hecho un gran esfuerzo por revivir el boxeo rentado, pero requiere respaldo económico”, analiza el panorama. 

A su juicio, la ausencia de empresarios dedicados al boxeo venezolano termina afectando la carrera de los pugilistas, y puso como ejemplo el caso de Cañizales, quien apenas ha podido defender su título minimosca. “En Venezuela no hay un promotor que consiga que Cañizales pelee allá. El boxeador depende mucho del mercado local. Necesita promotores y patrocinantes para defender el título en su propio país, lo que no curre con Cañizales. Los promotores asiáticos de ese peso no quieren invertir en él, porque saben que se trata de un rival muy difícil de vencer. En la AMB intentamos que realice sus peleas obligatorios, pero los rivales no quieren medirse a Cañizales. Hicimos una gestión para que combata en Estados Unidos, pero tampoco sobran contrincantes en esa categoría”. 

Cañizales busca un rival

Hablemos por ellos

Pero el boxeo no es la única pasión del presidente de la AMB. Después de dedicarse durante varios años y competir en las pruebas más exigentes de triatlón como el Ironman de Australia 2013, Panamá 2014, Budapest 2014, Cozumel 2014 y Cartagena 2016, desde hace un par de años creó en unos terrenos en Medellín, Colombia, junto con su esposa Andrea, la Fundación Hablemos por ellos dedicada a proteger animales abandonados. 

Los animales tienen refugio

“Iba a montar un gimnasio, pero junto a mi esposa decidimos crear esta Fundación con nuestros propios recursos, a través de la cual atendemos a unos 235 animales, como perros, gatos y hasta una tortuga”, relata el dirigente que tiene en el jardín de su casa a los cerditos Timón y Pumba , mascotas tan veganas como sus dueños.  

Cerditos vegetarianos
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