Carla Porras: “La Federación de Deportes Acuáticos está en el limbo”

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Carla Porras (Baruta, 9 de febrero de 1978) lleva impregnado el aroma del cloro en la sangre. Una de las mejores clavadistas en la historia de los deportes acuáticos en Venezuela, se retiró de las piletas en el 2000, tres años después de ganar la medalla de oro en los Juegos Nacionales de Yaracuy 1997, pero nunca se apartó de su especialidad. Después de dedicar años a la formación de nuevos clavadistas en nuestro país, hoy es una las coach más respetadas en Cali, Colombia, donde ha seguido en la faena diaria de cincelar con paciencia de artesano a los nuevos campeones. 


La crisis profunda por la que atraviesan los deportes acuáticos de Venezuela, con problemas dirigenciales y los pésimos resultados a lo largo de la ruta a Tokio 2020, en el que no tienen ningún atleta clasificado, la obligan a levantar la voz en defensa de un deporte que ha sido la pasión de su vida, desde que su madre, Gladys Sieber, la inició en los clavados en la Universidad Central de Venezuela para calmar el impetuoso carácter de su traviesa niña. 


“Era muy inquieta”, confiesa Carlita con una sonrisa que viene desde los recuerdos de la infancia. Su primer amor fue la gimnasia artística, pero los entrenadores rumanos que llegaron al país a finales de los años ochenta, exigían mantener concentrados a los talentos en el IND, y la decisión familiar fue cambiarla a los saltos ornamentales. “Solo por estar todo el día metida en la piscina acepté la sabia propuesta de mi madre que se convirtió en una forma de vida”. 


Reina de los clavados

Con el legendario medallista de bronce olímpico, Rafael Vidal, como mentor y con el maestro Alfredo Borges como entrenador en el Parque Naciones Unidas, se convirtió en la “reina de los clavados” en Venezuela durante la década de los noventa, como la apodó el fallecido maestro del periodismo “Chichí” Hurtado. 


Desde 1991 ha 1999 arrasó en todas las competencias nacionales; es la única saltoornamentalista en ganar cuatro ediciones de los Juegos Nacionales de las siete veces que compitió. Dominó a placer los campeonatos suramericanos y centroamericanos; fue finalista en el Prix de Clavados de la FINA en Ciudad Juárez, México 1997; si no compitió en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 fue por una trastada de la dirigencia del Comité Olímpico Venezolano, presidido entonces por el patriarca Fernando Romero. 

“Hice la marca mínima exigida por la Federación Internacional de Natación, pero Romero decidió inscribir a otro atleta que ni siquiera compitió en Atlanta”, recordó sin amargura, porque ganó la demanda deportiva que más tarde le entabló al COV y se ganó una beca de Solidaridad Olímpica para continuar su preparación y estudios en la Universidad de Puerto Rico.

Inestabilidad federativa

Hoy, Carlita repasa con tristeza lo que ocurre en las piletas de todo el país. “En los 37 años que tengo en la familia de los deportes acuáticos nunca había vivido tanta inestabilidad. En la parte dirigencia nos encontramos en un limbo, porque hay una sentencia del TSJ que llama a elecciones bajo la rectoría del Consejo Nacional Electoral. Este comunicado se envió a la Federación Internacional de Natación y esta acepta el comunicado del TSJ; pero rechazó que el CNE organizara el proceso electoral, porque se estaría violando la autonomía de la Federación de Deportes Acuáticos para elegir sus autoridades. Hace unos días, 17 asociaciones llamaron a Asamblea y convocaron a una Asamblea General, donde solicitaban la separación del cargo de Ender Luzardo, para conformar una Junta Reestructuradora, para ir en 90 días a un proceso de elecciones. Estarían desacatando la sentencia del TSJ, pero a su vez estarían en concordancia con lo que rige la FINA”.

La hoy entrenadora observa desde la distancia que el antiguo director de la selección nacional, Luis Moreno, quien llevó a la natación a la cima regional en Juegos Bolivarianos, Suramericanos y Centroamericanos, con una generación resplandeciente liderada por Albert Subirats y Andreína Pinto, esté al frente del proceso de renovación dirigencial, pero no deja de tener sus reservas por la presencia en su movimiento de representantes de la depuesta Junta Directiva, integrada por Ender Luzardo y Esteban Álvarez.

“Es momento de presentar profesionales, representantes activos, dedicados, comprometidos con el crecimiento de cada una de las especialidades de los deportes acuáticos y que lleven de manera responsable y transparente las riendas de la federación. Los dirigentes que entren a la federación deben ser dedicados y los equipos de trabajo deben presentar proyectos a corto, mediano y largo plazo, y que se piense en la masificación de cada una de nuestras disciplinas. Esto llevará a un crecimiento constante desde el deporte recreativo hasta el alto rendimiento. La prioridad deber ser, además, la formación de todo el personal técnico y. atletas que hacen vida en los deportes acuáticos”, enumeró.

Dinero para el cloro

A la crisis dirigencial, la clavadista retirada añade otra situación más determinante. “Atravesamos un momento muy crítico, por la ausencia de piscina e instalaciones. La FINA dio un dinero para comprar el cloro, pero este dinero fue devuelto y no sabemos por qué. Tenemos el 80% de las instalaciones en completo abandono. No está operativas. Y en el clavado, las implementaciones no son las más adecuadas; son implementos de los años 90 y los clavados es una disciplina que requiere mucha inversión en implementación deportiva y Venezuela no cuenta con una instalación para la formación, el desarrollo y preparación de clavadista de élite”, añadió la mirandina.

Expansión internacional

Para gravar el panorama, Porras recuerda que buena parte de los entrenadores que formaban a los clavadistas venezolanos han sido captados para continuar sus carreras en el extranjero y por tal razón “ahora está muy limitada la formación de nuevos saltadores ornamentales en Venezuela”, enfatiza la multimedallista que a través de la empresa Altius Sport Company, se ha expandido desde Venezuela a Colombia y Estados Unidos para captar talentos, dictar talleres de formación y gestionar la formación deportiva y educacional de los nuevos talentos en los saltos desde la plataforma.

“Realizamos un diagnóstico integral a los deportistas para conocer a fondo sus necesidades técnicas y de formación educativa, para cubrirlas de manera integral con tutorías complementarias , representación y preparación deportiva”, describió el trabajo que realiza con su equipo de asesores en Altius.

Los resultados mandan

Sus conocimientos técnicos sobre los clavados le abrió las puertas del mercado internacional y ahora forma parte del éxodo de entrenadores, pues fue contratada en Colombia para trabajar con la formación de los clavadistas desde temprana edad. “Trabajo como Directora Técnica y Entrenadora Jefe del Club Marlins, en Cali, Colombia, donde entreno a la selección infantil, juvenil y adulta. Tengo a cargo a la medallista suramericana y panamericana juvenil, Tiffany Brown, y a los campeones nacionales infantiles femenino y masculino, Luna Vejarano y Sebastián Reyes, y a los campeones por interclubes en sincronizado mixto”, detalló su experiencia fuera de nuestras fronteras.

Abrirse paso en el extranjero no ha sido sencillo; le costó tiempo y dedicación pero al final el éxito obtenido por sus atletas habla por si solo. “Mientras des resultados, no hay nada qué hacer. Si nay o no hay celos profesionales, o cualquier inquietud surgir dentro del ambiente laboral, se combaten con resultados. Llegué a Colombia para dictar unas clínicas de clavados y me brindaron la oportunidad de formar a atletas, de trabajar con clubes profesionales, de tramitar becas en universidades en Estados Unidos y asesor imagen de los atletas con nuestra empresa, siempre con la certeza de devolverle a mi país lo que Venezuela me brindo. En mis venas llevo cloro y en mi pecho el tricolor como bandera de presentación”, confiesa con un nudo en la garganta y emocionada hasta las lágrimas.

Federativa en formación

Por ahora, no tiene afán de regresar al país para incorporarse a la Federación de Deportes Acuáticos, de la que ya fue entrenadora en jefe de las selecciones infantil y juvenil, además de Directora del Centro Nacional de Iniciación y Desarrollo de Clavados. “Todavía no es mi momento de dirigir los deportes acuáticos en Venezuela, por me estoy preparando para ello”, apostilló.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email
Share on print

Enlaces patrocinados