Tripleplay | Mi primer 1-0

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Según una vieja creencia, todo desafío que finaliza con pizarra de 1 a 0, necesariamente fue un “buen juego”. Convicción que todo aquel conocedor de los pormenores del beisbol, muy bien sabe que no es así de manera absoluta. Puede que no lo haya sido, como tampoco sería un “mal juego” uno que termine 10 a 8.

Pero asumamos que hay mucho de cierto en esa convicción, para justificar la crónica de hoy: el primer juego 1 a 0 que tuvimos la oportunidad de ver como testigos presenciales. O sea, en los bancos de la tribuna techada del estadio Universitario, entre poco más de 15 mil aficionados por los lados de la tercera base. Domingo 13 de septiembre de 1964 en la mañana. Ciertamente, la convocatoria tenía una poderosa razón de ser.

Urbanos y Universidad Central de Venezuela disputarían el quinto y último encuentro de la serie final por el título de la Liga Distrital “AA”. Dos zurdos eran los pitchers abridores, el veterano Tadeo Flores por el Urbanos, y el joven Winston Acosta por la UCV.

Flores retiró los tres primeros episodios a la perfección y Acosta tuvo en problemas con hombres en circulación en los dos primeros capítulos. Hasta que Urbanos lo atrapó en el tercero, aprovechando un error con un out del torpedero Domingo Fumero, para que Remigio Hermoso llegara a la primera base. Robó la segunda almohadilla, y luego del segundo out, anotó con un sencillo de Félix Hurtado. Fue la única carrera del desafío.

Los juegos 1 a 0, a ratos tienen un encanto capaz de crispar los nervios de los presentes, según del lado que se esté. La posibilidad del empate estará siempre en el plato, y en el mejor de los casos, en base. En esa tensión pasó el resto del encuentro. La UCV siempre tuvo en base la probabilidad de empatar entre el cuarto y el séptimo capítulo, y Acosta se sobrevivió a lo sucedido en el tercero, para retirar a 10 bateadores seguidos del tercero al sexto.

El momento de más tensión se vivió en la baja del noveno, cuando con dos outs y las bases limpias, sencillos de Luis Manuel Hernández y Rigoberto Pacheco instalaron para la UCV la rayita del empate y la de dejar en el campo al Urbanos. Pero el manager Emiro Álvarez trajo al zurdo Alfredo Torcat en lugar de Flores.

Retiró a Luis Arévalo con un rodado por la antesala y Urbanos se tituló campeón del Distrito Federal.

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