En Venezuela se juega pelota desde hace 125 años

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El beisbol, considerado como uno de los deportes favoritos del venezolano, celebra hoy 125 años del primer encuentro que se disputó en la ciudad de Caracas.

El 23 de mayo de 1895, en terrenos cercanos a la estación del Ferrocarril Central, en Quebrada Honda, muy cerca de donde se encuentra en la actualidad el edificio sede de la Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv), se realizó oficialmente el primer juego de pelota en suelo de nuestro país.

  Su bien es cierto que en el folleto Reglas Oficiales del Baseball, editado en Caracas en 1908, y en un artículo publicado en el Nuevo Diario, en el año 1915, se ofrecen versiones de Gustavo Franklin y Damián Andrade, respectivamente,  según las cuales se jugaba en la capital venezolana en 1892 y 1893, no se dispone de documentación que respalde  lo que se afirma en ambas publicaciones, por lo que se debe considerar como partida de nacimiento la fecha de hoy, en la que el beisbol venezolano celebra un siglo y cuarto de su primer juego oficial.

El diario caraqueño El Tiempo del 22 de mayo de 1895, imprimió en la página 3 de la edición de ese día, una pequeña nota con la invitación que le extendieron los organizadores para  solicitar la cobertura periodística del evento:

“En nombre del Caracas Base Bale (así lo escribieron) la junta directiva que lo representa tiene el gusto de invitar á usted á un match ó juego extraordinario, que se verificará el jueves 23 del corriente á las tres y media de la tarde en el campo de ejercicios del club, situado frente a la estación del Ferrocarril Central. La misma junta agradecerá á usted que, en obsequio de los amigos de esta clase de ejercicio, se sirva anunciar el acto en el periódico de su digna colaboración”.

Más de veinte jugadores  formaban parte de la plantilla del Caracas BBC. Se mantenían  entrenando semanalmente desde principios del año 95. En su mayoría eran venezolanos, junto con algunos cubanos, empleados de una fábrica de cigarrillos, y estadounidenses que entonces residían en aquella Caracas de finales del siglo XIX, cuya población era de alrededor de 75 mil habitantes en ocho parroquias: Altagracia, Candelaria, Catedral, La Pastora, San José, San Juan, Santa Rosalía y Santa Teresa.

  Entre otros competidores figuraban los cubanos Joaquín González Godoy, Emilio Gramer, Adolfo Inchausti y Manuel Francisco, el estadounidense Fred W. Rudlof y los venezolanos Alfredo Mosquera, Roberto Todd, Manuel Martínez Brandt, Amenodoro  Franklin, Augusto Franklin, Carlos Ponce, Luis Ascanio Hernández, Federico Scholtz, Cándido Fernández Figueredo, Isaac De Sola, Pedro Mesa Delgado y Mariano D. Becerra, quien también ocupaba el cargo de secretario.

Para el partido del 23 de mayo, el club Caracas se dividió en dos novenas: Roja y Azul. Los de color añil se impusieron por marcador de 28 carreras a 19. Según la reseña que al día siguiente publicó el periódico El tiempo, más de dos mil espectadores se dieron cita en el campo de Quebrada Honda, lo cual indica que la fanaticada capitalina ofreció gran respaldo al novedoso espectáculo, que de esa forma comenzó a competir domingo a domingo con las corridas de toros del Circo Metropolitano y las carreras de caballos del hipódromo de Sabana Grande, inaugurado en 1896.

Tal fue el impacto que causó la pelota en la capital, que en septiembre de 1895 se construyeron  tribunas y comenzaron a cobrar entrada en el novedoso escenario, al tiempo que la fiebre por la pelota se extendió a otras ciudades como Valencia, Coro y Maracaibo, donde se comenzó a jugar a partir de 1896.

Primer ídolo y rivalidades

En el año 1902 emigra a Venezuela el cubano Emérito Argudín, quien había jugado en la liga profesional de su país. Su experiencia le dio gran impuso al beisbol venezolano. No solamente en el campo de juego sino en el perfeccionamiento de las técnicas de preparación, la difusión al fundar el primer periódico especializado, Base Ball, y tradujo y publicó las primeras reglas.

Argudín también aprovechó el primer juego internacional celebrado en el país para convertirse en ídolo de la afición. Fue en un intercambio que celebró en octubre de 1902 el equipo Caracas con la tripulación del “Marietta”, un buque de guerra estadounidense que llegó al puerto de  La Guaira. Argudín conectó cuatro jonrones en la serie, incluidos dos para ganar el segundo desafío.

A principios del siglo XX también se produce la primera rivalidad en la pelota venezolana. En 1907 el público de Caracas sigue con interés las series que disputan los clubes San Bernardino, formado por muchachos de la oligarquía caraqueña con el club Vargas de La Guaira.

Finalizando esa primera década del nuevo milenio, el beisbol comienza a practicarse en las escuelas de manera sistemática. Llega a  tomar tanto auge, que al establecerse la educación física como materia obligatoria en la escuelas, el doctor José Gil Fortoul, quien era el ministro de educación de entonces, estima que el juego de pelota debe ser incluido en los programas porque “constituye un elemento indispensable para la formación del valor de solidaridad, debido a que el juego está basado en el principio de ayuda de equipo”.

Para 1915 la afición capitalina comienza a distraerse con las rivalidades de clubes conformados por muchachos de buena posición, como Los Samanes, y equipos i como Paz y Unión e Independencia, integrados por peloteros de clases populares, que en su gran mayoría eran empmeados de instituciones gubernamentales.

Impulso defintivo

En 1926 se creó la Asociación Nacional de Beisbol, entidad que al año siguiente organiza la serie nacional de primera categoría con los clubes Royal de Caracas, Santa Marta de La Guaira, Maracay de Aragua y 29 de julio Militar, en representación del Ejército, el cual alza el trofeo de campeón.

Es en esta primera división que surgen los escenarios para las grandes rivalidades en la historia de nuestro beisbol en los años treinta y cuarenta, como Royal Criollos-Magallanes y Cervecería Caracas-Magallanes, mientras que en Maracaibo compiten Gavilanes y Pastora y en Ba rquisimeto lo hacen América y Japón

En 1939, Venezuela se coloca en el mapa de las Grandes Ligas cuando Alejandro “Patón” Carrasquel se convierte en el primer bigleaguer criollo al saltar desde la liga profesional de Cuba hasta el staff de lanzadores de los Senadores de Washington. Desde entonces y hasta la temporada de 2019, más de 400 venezolanos han visto acción en la mejor pelota del mundo

En el año 1941, se produce empujón definitivo de la pelota en Venezuela, gracias a la rotunda victoria que conquista la selección nacional en la Serie Mundial Amateur disputada en La Habana. Ese  gallardete lo repitieron en la ediciones de 1944 y 1945 en el stadium San Agustín de Caracas.

Los torneos de primera división se jugaron hasta 1945 y a partir de 1946 se funda la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, la cual ha organizado 75 campeonatos de forma ininterrumpida.

Así que, a 125 años de haber celebrado su primer juego, el beisbol venezolano, merece, más que nunca, gozar de salud.

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