Fútbol profesional, jugador profesional
19/11/2012 7:07pm | Eduardo Saragó destaca lo importante del profesionalismo en todos los ámbitos en el fútbol venezolano
Desde hace años pienso que el crecimiento del fútbol venezolano no solo
se debe a avances en el nivel técnico, preparación física y mejoras en
la grama de las canchas. Estimo que, en realidad,
el progreso de nuestro
balompié se basa, sobre todo, en el PROFESIONALISMO alcanzado.
Tal
vez ya hemos superado aquellas épocas en las que el futbolista
profesional tenía que buscar otras fuentes de ingresos para poder
subsistir y ahora el jugador sí puede vivir de esta profesión, pero l
a
base de todo pasa por la seriedad y respeto que el jugador y entrenador
le da a su trabajo.
¿Cuántas veces no escuchamos de jugadores que
comían cualquier cosa durante la semana, antes o después de un
entrenamiento o juego?
Hoy es impensable no consultar a un
nutricionista, a quien prácticamente todos le hacen caso. Recuerdo a
Evelio Hernández, por ejemplo,
yendo al mercado con su familia y con el
preparador físico que trabaja conmigo para comprar lo que necesitaba
comer frecuentemente. Eso lo hizo tanto en Zamora como en el Deportivo
Italia/Petare.
Por razones de nuestro fútbol, y por más que se me
haga casi imposible entenderlo, alguna vez no nos concentramos previo a
un juego. Pero pude comprobar que
el profesionalismo es la clave del
crecimiento cuando jugadores como David McIntosh, Alain Giroletti,
Ricardo Andreutti y otros más preferían pagar la noche de hotel para
descansar como tiene que ser, o reunirse con Marcelo Maidana antes de un
juego para almorzar siguiendo las estrictas instrucciones del
nutricionista. ¡Y todo esto por su propia cuenta!
Por la dinámica de
nuestro trabajo, vivimos y pasamos muchas horas en hoteles.
La semana
pasada, cuando salía a las 5:30 de la mañana para ir al entrenamiento,
vi llegar a muchos jugadores de un equipo de beisbol profesional, de
visita en la ciudad, con claros signos de ebriedad, con perroscalientes y
hamburguesas en las manos, solo seis horas después de haber perdido un
juego. Esto en nuestro balompié cada vez es menos usual, diría que
prácticamente inexistente. El descanso es tan clave como el
entrenamiento.
Algunos piensan que dormir durante el día es igual
que hacerlo en la noche y no lo es.
El que pensaba que tomar o comer lo
que no se debe no influía en el rendimiento a altos niveles, ya se da
cuenta de que no es así. Quizás por eso algunos profesionales se
mantienen más tiempo vigentes. Otros con una visión más profesional, tal
vez, también habrían llegado más lejos.
Siempre he estado con grupos
que, con condiciones normales de trabajo, mantienen alto grado de
responsabilidad.
Más allá de exigirlo, el jugador debe ser profesional
por cuenta propia.
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